Todas y todos requerimos de un tiempo libre para sentirnos mejor y aprovechar para hacer las cosas que nos gustan y no siempre podemos hacer.
Generalmente nos faltan horas en el día para cumplir con nuestras tareas pendientes, y no digamos para disfrutar de nuestro tiempo de ocio.
La clave para lograrlo está en planificarse adecuadamente, si consigues formar hábitos en tu rutina diaria para organizar bien tu día, podrás tener tiempo libre estar sin estrés y mejorar tu salud.
Dedica 10 minutos para planificar el día.
Define bien cómo quieres empezar a organizarte tu día sabiendo de antemano las tareas que van a ir completando tu jornada, seguro que también te pasa que a veces te sientas a leer, trabajar o estudiar y simplemente no eres capaz de avanzar, te distraes con cualquier cosa y a veces incluso parece que nos buscamos estas distracciones. La procrastinación es cuando nuestro cerebro tiende a querer ejecutar tareas por orden de facilidad y entretenimiento en vez alinearse con la productividad que queremos cuando racionalizamos.
Elabora una lista de tareas, planifica tu vida, anota todo lo que quieres realizar y ponle un horario a esas actividades, esa será la clave para pasar de la idea a la acción, márcalas cuando las hayas completado.
Enfocarte mejorara tu productividad, lo primero que debes hacer es definir los objetivos que quieres alcanzar y céntrate en ellos.
Programa tiempos a tareas que no te gustan.
Ponte tiempos y lo que vas a tardar en hacerlo así como una hora determinada, la técnica pomodoro es una forma de administrar el tiempo de trabajo, planificar y ejecutar tareas para ser más productivo y divide el día en las tareas que quieres realizar.
Marca los tiempos, estima de forma aproximada lo que tardarás y fija una hora determinada. Piensa el momento que puede ser más adecuado para cada tarea, en las primeras horas del día uno suele ser más productivo que al final del día.
Aprende a delegar y acepta que no puedes hacerlo todo tu mismo y deja tareas en aquellos que pueden ayudarte.
Establece tus propios límites para poder cumplir con tus objetivos.
Sé flexible, a lo largo del día surgirán temas urgentes a los que tendrás que hacer frente, pero recuerda que no todo lo que parece inaplazable, simplemente intenta contar con los imprevistos para poder cumplir con la planificación.
Los mejores planning suelen ser semanales, es importante pensar en lo que harás mañana para organizar adecuadamente el día de hoy. Cada jornada, nuestras tareas son parecidas, por lo que hacer un plan semanal te resultará fácil y podrás sacar adelante muchas más tareas de las que harías si sólo pensaras de día en día.
Planifica tu tiempo libre, cuanto más claro tengas lo que quieres hacer, mejor aprovecharás el tiempo de tu fin de semana o de tus días de vacaciones.
Detén las preocupaciones, toma decisiones sobre aquellas cosas sobre las que no has decidido, esto te ayudará a eliminar el estrés.Tómate el descanso en serio, tu tiempo libre es importante, tanto como tu trabajo. No te dejes llevar por la vorágine y el estrés, recupera el valor del ocio para recargar las pilas y rebajar tu nivel de estrés.
Disfrutar de nuestros hobbies y pasar tiempo con nuestra gente redunda positivamente en nuestro estado de ánimo, si puedes tomarte una siesta de 10 minutos durante el día te hará más productivo y desconectarte de las tecnologías, correo electrónico, celulares, computadoras, etc.
Ejercitarte diariamente 45 minutos al día mejorará tu salud y tu productividad.
Destina momentos para hacer algo que te guste, tómatelo como un premio al trabajo realizado.
Celebra tus logros y gana confianza. Cuando alcances tus metas, recompénsate por ello y aumenta tu autoconfianza.
Pon en práctica tu plan hoy mismo, no esperes a mañana para convertirlo en un hábito.
Al principio te costará más, después se convertirá en una costumbre que repetirás de forma rutinaria.
Sin darte cuenta, habrás creado una rutina sólida que te proporcionará tiempo libre cada día.nada. Piensa el momento que puede ser más adecuado para cada tarea, en las primeras horas del día uno suele ser más productivo que al final del día.
Sin darte cuenta, habrás creado una rutina sólida que te proporcionará tiempo libre cada día
